Claudio Castro, alcalde de Renca: “Hoy día, lo más contracultural es hablar de comunidad”



    Contento porque “Renca está bien, está teniendo una transformación”, se mostró su alcalde, Claudio Castro, en entrevista con Ciudadano ADN, aunque a la hora de hablar de su comuna “lo primero que nos responden es esa frase que nos estigmatizó mucho, ‘Renca la lleva’. Pero hemos tratado de sacudirnos ese estigma. Es muy injusto que nuestra identidad haya sido reducida a eso”. Hoy, sin cartel y con nuevos proyectos de reforestación e infraestructura, el alcalde ve “una oportunidad de desarrollo tremenda”. “Queremos que el desarrollo no nos pase por encima”, sostuvo, ante proyectos como el tren que unirá Santiago con Batuco, la renovación de autopistas urbanas que pasan por su comuna y la esperada construcción de la línea 7 del Metro que unirá Renca con Vitacura. Ante eso, Castro comentó que “el metro se preocupa de mover gente, pero es bien avasallador en su llegada y su vínculo con la ciudad”, cuestionando decisiones como el arriendo de territorios para la faena que hará que “privados capten toda la plusvalía”, o que las cocheras se construirán en superficie, amenazando a poblaciones aledañas con vibraciones y contaminación ambiental. “Nuestra exigencia es que esa cochera se construya soterrada”, afirmó. “Yo les aseguro que en Vitacura no se construirían cocheras en superficie”. También, adelantó en la entrevista, espera reforestar los cerros de la comuna, que suman 207 hectáreas que en su mayoría están en manos de privados, pero son “lo que uno ve cuando va por la Costanera”. Por eso, en el marco del proyecto de nuevo Parque Metropolitano, quiere transformar la cumbre del Cerro Renca, “el único que tiene una visión de la ciudad en 360 grados”, en el mirador natural más alto de la Región Metropolitana, con senderos y miradores y hasta la posibilidad de un teleférico. “La zona norponiente de Santiago es la que tiene menos áreas verdes por habitante”, alertó. Además, aprovecharán la COP25 como una oportunidad para hacer una reforestación “histórica” de 30.000 árboles en esos cerros en una sola mañana, la del viernes 6 de diciembre. “Estamos encaminados en la construcción del parque más grande construido por la comunidad”, dijo. Otro tema que lo desvela es el aumento de los índices de delito en su comuna, algo que en su diagnóstico tiene que ver con la desigualdad propia de una ciudad segregada como Santiago. “En Las Condes hay un carabinero por cada 570 habitantes. En el sector poniente es menos de la mitad”, denunció, agregando que “después de la masacre de Puente Alto, en Las Condes hubo un carterazo, y no solo el alcalde Lavín sino el Estado fue el que se movilizó. Sabemos que los recursos son limitados, pero es necesario que esto se enfrente con algún sentido de equidad”. Castro nació en La Florida y en su juventud vivió en Rapa Nui. Llegar a estudiar al Instituto Nacional, contó, le significó “conocer Santiago, otras realidades, tener otras motivaciones y aspiraciones”. Luego, en la Universidad Católica se acercó a trabajos sociales “bien ingenuamente, pero eso empezó a calar profundo”. Un camino que lo llevó a ser director de Techo y estar a cargo de la expansión de esa institución por América Latina. “Todo eso fue juntándose”, recordó, rememorando el camino de vida que lo llevó al servicio público. A su partido, la Democracia Cristiana, entró el 2011, el año de la movilización universitaria. “Mucha gente me decía que estaba loco. Muchos se fueron a RD. Pero tomamos una opción por construir desde este ideario social cristiano comunitario”, dijo, el mismo que quiere implantar en su comuna. “Es mi aporte no solo al partido, sino a la política nacional”. “Renca es una oportunidad para la justicia territorial”, propuso Castro, haciendo una invitación a superar la mirada individualista que impera en Chile a partir de proyectos comunitarios como el suyo. “Es uno de los desafíos más importantes del país. Hoy día, lo más contracultural es hablar de comunidad”, finalizó.